Algo de nuestra historia

Aquí arrancamos de nuevo con nuestro blog. Hace ya un par de años tuvimos problemas con nuestra web, una quiere recuperarla cuanto antes, pero supongo que estas cosas llevan su tiempo.

Alguno puede pensar, bueno han tenido tiempo para saber que poner, pero la verdad es que cuando la responsable de la web, Lucia, me dijo que había que subir el primer post, mi mente se quedó como la página estos últimos dos años, … colgada.

¿por dónde empezar?

Pues por el principio… hace 39 años Coro Prieto abrió su centro de estética. Eran otros tiempos, donde un negocio como este no estaba claro lo que era.

Mi madre siempre cuenta que mi abuelo le pregunto un día alucinado cuando vio lo de “limpieza de Cutis” – ¿es que la gente no se limpia en casa?

Coro Prieto

De hecho, me ha costado encontrar una foto con la fachada y el escaparate “solos”, digo solos porque en todas las que encontraba estábamos mi hermana y yo…  que tenemos un book de fotos delante de esta fachada… ¡no os podéis imaginar! Yo y mi hermana disfrazadas, yo y mi hermana de kaxeritas,… antes las fotos había que revelarlas y solo se sacaba fotos a lo importante!! Jejeje…

Y lo que era lugar de juegos junto a mi hermana, (porque antes se conciliaba muy parecido, con las niñas por allí pululando) ha acabado siendo mi lugar de trabajo y negocio.

Lo que al principio era una camilla, y una zona de maquillaje, empezó a llenarse de aparatología innovadora, más camillas, nuevos productos y tratamientos. Recuerdo la cera fría que había que aplicar primero en un celofán y luego meter en la nevera (era como un juego para mí, ¿te hago más papeles ama?) ha pasado a ser un roll-on que aplica directamente la cera y se desecha. Luego vino el láser una revolución en nuestro campo.

Las camillas se dividían con cortinas, ahora tenemos 5 cabinas independientes, muy cómodas para trabajar y cómodas y discretas para la clienta, cada una adecuada al tratamiento que más se realiza en ella. Puedes ver mas fotos actuales en nuestra galeria.

Muchos recuerdos para mí, me pasaba horas mirando maquillar a las clientas, de hecho, a veces hasta me llamaba y me decía ¡Itxaso ven que hoy tengo una novia!

Bueno y jugar en el espejo con todos los maquillajes, sombras y pintalabios que encontrábamos… asique cuando ahora veo a mi hija hacer lo mismo pues me troncho… lo que pasa que directamente le hemos dado un kit para que juegue.

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